jueves, 29 de septiembre de 2016

JEAN-CLAUDE VAN JOHNSON

Como bien sabréis, en este blog nos encanta hablar no sólo de Stallone y Schwarzenegger, sino también de su entorno más próximo. Y teniendo en cuenta que ese entorno próximo está aglutinado en la saga “Los mercenarios”, pues ahí tenemos la excusa para hablar del astro belga.


    No hay duda de que 2.016 está siendo un buen año para Jean-Claude Van Damme. El aparente sacrilegio de remakear el clásico ochentero “Kickboxer”, con el añadido aún más sacrílego de aceptar involucrarse en él, se ha saldado con muy buenas críticas, que la sitúan como una muy buena película de acción; sí, con sus personajes planos, diálogos mínimos y ostias como panes, pero una película de acción muy digna, para cines, con buen presupuesto y en la que ya se está trabajando en su secuela, también con él como co-protagonista.

    Pero además de “Kickboxer vengeance”, la sorpresa ha venido con su otro proyecto de curioso título, “Jean-Claude Van Johnson”, que en general ha dejado a todo el mundo entre encantado y alucinado y en el cual demuestra que como pasó en “JCVD”, nuestro “espatarreitor” favorito puede actuar muy bien cuando se lo propone.

    Su tráiler es éste, y honestamente, es la peor manera de vender un producto. Miradlo y seguimos.



¿Por qué he mencionado que es una sorpresa? En primer lugar, porque “Jean-Claude Van Johnson” es una serie de televisión, lo cual aleja mucho a Van Damme de su zona de confort de los direct-to-dvd de bajo presupuesto rodados en el este de Europa con que habitualmente nos deleita (o no). 

Y en segundo lugar, porque la ha producido Amazon Studios. Sí, la misma Amazon que comenzó como una tienda online de libros, luego pasó a vender música y películas y continuó con todo lo imaginable, incluyendo filtros “aqua-stop” de marca blanca para lavavajillas Siemens (verídico). La misma Amazon que se convirtió en la más potente autoeditorial y que incluso vende su propia línea de e-readers.  


Sin embargo, entre su gigantesco catálogo de productos y servicios, no hay mucha gente que conozca que tiene su propia productora de cine y televisión online, al estilo de Netflix. Lo que sucede es que a diferencia de ésta, que gracias a los beneficios de su videoclub online se ha convertido en una productora con el presupuesto de cualquier major de Hollywood, los estudios de Amazon no llegan a ese nivel. Es por eso que apenas producen dos o tres series al año, para que el presupuesto sea el correcto y no se vean obligados a empezar a recortar gastos que afectarían a la calidad de sus productos.

    Pero Amazon Studios tiene un elemento diferenciador, y es que sí que producen bastantes episodios pilotos al año, con presupuestos elevados y en los que los involucrados echan el resto. A continuación, una vez publicados en su plataforma, los seguidores votan a sus preferidos y en función del número de votos, esas son las series que cobrarán vida. 

    Curioso y democrático sistema, que nos ha permitido disfrutar ya de una primera temporada del que fue un piloto increíble y una de las mejores experiencias televisivas de 2.015: “Man on the high castle”.   

    “Jean-Claude Van Johnson” por el momento es sólo un piloto de media hora, pero las sensaciones que transmite son tan positivas, que sería una pena el que no se transformase en serie.

    La sinopsis es la siguiente: “Jean-Claude Van Damme es una de las leyendas históricas del cine de acción. Millonario y retirado, vive en una mansión decorada con objetos que le recuerdan su glorioso pasado, pero se aburre y echa de menos a Vanessa —Kat Foster—, su gran amor y estilista cinematográfica. Un día se entera de que va a estar trabajando en un rodaje en Bulgaria, por lo que llama a su agencia de representación para decir que sale de su retiro y que además quiere trabajar en la misma película que Vanessa. Y está tan decidido a recuperarla, que no le importará reactivar a Johnson. Y Johnson es ni más ni menos que el nombre en clave de su auténtica personalidad, la de un peligroso espía y mercenario a sueldo.”


 Ingenioso y divertido ejercicio de cine dentro del cine es lo que nos propone el piloto de Amazon. Resulta que Jean-Claude Van Damme nos ha tenido engañados todo este tiempo, ya que en realidad es una especie de James Bond; y toda su carrera cinematográfica no ha sido más que una tapadera para realizar operaciones encubiertas. Y claro, Vanessa, además de estilista es una de las mejores agentes de campo con la que Van Damme compartió varias misiones.

    El tono del piloto es de comedia de acción, y hay varios momentos autoparódicos muy divertidos, como conocer que la pareja se conoció durante el rodaje de “Blanco humano” y en el que vemos a Van Damme con el mismo pelucón que en aquella película, o la discusión con un doble suyo sobre la imposibilidad o no de que dos personas iguales pero de líneas temporales diferentes puedan estar juntas, como sucedía en “Timecop”. También, el hecho de que Van Damme y Johnson lleven años retirados da lugar a algún momento divertido e impactante, como el primer minuto, en el que nuestro protagonista se lleva una paliza por no poder abrir las piernas en 180º.


    Dirige un desconocido Peter Atencio, director de todos los capítulos de la serie “Key and Peele” y que tiene un gran recorrido como cortometrajista. Del guión se encarga un más experimentado Dave Callahan, guionista de películas de éxito como “Doom”, el reciente remake de “Godzilla” y toda nuestra amada saga “Los mercenarios”, de la cual está trabajando en la pre-producción de su cuarta parte.

    Que no os engañen estos dos nombres o la escasa duración del piloto: los personajes están bien definidos y tienen su profundidad, el humor divierte, la acción es potente y parece mentira la cantidad de cosas que llegan a suceder en media hora, algunas tranquilas, otras movidas, dando la sensación de haber visto una película completa de hora y media. 

    El piloto de “Jean-Claude Van Johnson” es un perfecto ejemplo de síntesis sin que sobre y sin que falte nada. Y Van Damme, como hizo en la también autoparódica y excelente “JCVD”, si el proyecto es atractivo y original, se implica con ganas y demuestra que sabe actuar bien como cualquier actor “normal”. 

    Ojalá este piloto se convierta en una serie de éxito. Una idea tan buena no puede quedarse en nada.

Artículo escrito por Albert Sanz

viernes, 8 de julio de 2016

70 AÑOS Y MUCHA CUERDA




Nuestro Sly acaba de cumplir 70 primaveras y parece que su cuerda dura y dura... como aquel conejto del anuncio de pilas alcalinas. Incansable, imparable y muy reciclable. Así es Stallone, un tipo duro que hoy vive una segunda, tercera o quizá cuarta juventud, plagada de buenos momentos y un merecido reconocimiento. Por fin. Stallone, un tipo inquieto con múltiples inquietudes artísticas, polifacético e incansable: pintor, guionista, director, productor y actor. Una persona con la misión de expresar ya sea con un pincel, una pluma o una cámara

En una época donde triunfaban las caras de Paul Newman y Dustin Hoffman, el desfigurado rostro de Stallone consiguió hacerse un lugar en Hollywood. ¿Había nacido una estrella? Los cánones de belleza de ese momento paracían decir todo lo contrario, pero el actor diseñó su carrera como diseñaba sus entrenamientos. Constancia, esfuerzo y una disciplina a prueba de golpes son cualidades que destacan de un tipo que siempre se ha crecido ante la adversidad.

Los años le han convertido en un icono. Rocky con Stallone, Stallone con Rock. Personaje y actor, juntos, inseparables para siempre. Un tándem que es símbolo de superación, del triunfo del que está acostumbrado a perder. Representación del viejo y ya caduco “sueño americano”. Todo ello con permiso del Sr. Rambo, el segundo personaje por el que Sly siempre será identificado pero con la falta de carisma y empatía del púgil italoamericano. Dos iconos atemporales que han acompañado al actor a pesar del paso de los años y que se han convertido en dos símbolos de la cultura popular.

Sylvester Gardenzio Stallone cuenta ya 70 primaveras y lo celebra recogiendo los frutos del esfuerzo invertido en el pasado. Con el sabor de boca de un recien estrenado Globo de Oro y con cierto aroma de un Oscar que al final no fué para él. Atento y respetusoso con la prensa y los fans, un tipo con la cabeza en las nuebes y los piés en la tierra. Un símbolo de un cine de  acción que ya no volverá, desfasado en su concepción pero inmortal en sus valores. Siempre vamos a necesitar héroes, gente que se levanta cada vez que cae, como Balboa, como Stallone.

martes, 23 de febrero de 2016

VOLVAMOS A LA GUARDERÍA



    No haría falta comentarlo, pero aunque este vuestro blog esté dedicado a los ídolos Stallone y Schwarzenegger, también nos gusta hablar de actores o proyectos que estén en el entorno de ambos. Y resulta que esta noticia está relacionada con ellos dos.

     En 1.990 Schwarzenegger estrenaba la comedia policiaca “Poli de guardería”“Kindergaten Cop”—. La historia a priori tenía un cierto interés como thriller policiaco. La trama iba de dos detectives de policía, John Kimble y Phoebe O'Hara, quienes llevan años trás de Cullen Crisp, un peligroso traficante de drogas. Una pista les llevará hasta Oregon, al conocer que la ex mujer de Crisp —la cual huyó para proteger su vida y la de su hijo, y de paso se fue con un pastizal de su marido— vive allí con una nueva personalidad trabajando como profesora en un colegio infantil. Como la pareja de policías sabe que tarde o temprano Crisp dará con el paradero de su mujer e hijo, deciden trasladarse hasta allí y que Phoebe, quien tiene experiencia docente, se haga pasar por profesora y pueda vigilar al chaval. El problema es que nada más llegar, Phoebe cae enferma a causa de una intoxicación alimentaria y John, que básicamente es el prota de “Depredador” haciendo de policía en vez de soldado, tendrá que hacer de falso profesor. Y no tardará en descubrir que no hay nada más peligroso que una clase de malditos demonios de diez años de edad.


    Pese a que la película no era ninguna maravilla, se recuerda con agrado, los niños no eran excesivamente repelentes y la trama policíaca tenía un cierto interés. Además, permitió ver a Schwarzenegger en un registro un tanto diferente y más “humano”.
    Pues bien, en esta época de precuelas, secuelas, remakes y reinicios, se acaba de anunciar el inminente estreno de “Kindergaten Cop 2”, o lo que es lo mismo… la secuela que nadie pedía. De hecho, el proyecto recuerda más a las falsas secuelas de los años 80, en los que simplemente la productora añadía un número detrás del nombre y lo único que hacían era repetir más o menos la historia. O sea, un remake encubierto. Y más o menos esto es lo que nos vamos a encontrar en esta falsa secuela pseudo remake.

    Si bien es cierto que algunos medios ya hablaron del proyecto el verano pasado, la producción ha pasado bastante desapercibida y ha generado un escaso interés entre medios y aficionados. Tiene tan mala pinta todo, que pese a que en un inicio Universal Pictures hablaba de que iba a ser un remake con buen presupuesto y para cines, al final han tenido que claudicar al ver el nulo interés generado, distribuirla directamente en el mercado doméstico y añadirle un 2 al nombre a ver si alguien pica.

    Y es que los nombres involucrados son como para pensarse mucho el verla, aunque en mi caso, como buen amante de la caspa y la mierda audiovisual, no pienso perdérmela:
·        Actor principal: Dolph Lundgren, nuestro amado Ivan Drago, el cual interpreta a un nuevo personaje, así que tranquilos, que no usurpará el lugar del dios Chuache.
·        Director: Don Michael Paul, quien se puso tras las cámaras en algunos capítulos de la joya de Lorenzo Lamas “Renegado”, y que ha dirigido geniales mojones como “Temblores 5: El legado”,  “Mandíbulas 4: El capítulo final” (WTF??? ¿Es que hubo una tercera parte?) y otro caso de “secuela de peli de éxito que no tiene un carajo que ver con la original salvo el nombre”, llamada “Jarhead 2: Field of fire”


·         Guionista: David H. Steinberg, quien ha escrito “American Pie 2”, “American Pie 7: El libro del amor” o el especial navideño “Shreketefeliz Navidad”. Aunque le redime haber escrito también algún que otro capítulo de “Los Simpsons”.

    El complejísimo argumento de la película habla de Reed —Lundgren—, un agente del FBI que tendrá que hacerse pasar por profesor de guardería para recuperar un pen drive con datos robados del programa de protección de testigos del gobierno (espero que expliquen cómo carajo acaba un pen drive ultra secreto en poder de un niño). Además de vérselas con los alumnos, nuestro rubio héroe tendrá que lidiar con el ambiente políticamente correcto del centro. Vamos, que fijo que querrá liarse a usar el cinturón y el zapato con los niños tocahuevos, pero como estamos en estos tiempos en los que un mocoso tiene más poder que un profesor, le tocará pasar por el tubo en vez de liarse a hacer una masacre, que mira tú por dónde, sería una idea más divertida que lo que al final se ha rodado.

    El más que probable truño se va a estrenar en mayo en USA en formatos DVD y BluRay. Aún no hay fechas para España, pero qué duda cabe que yo no voy a perdérmela. Y pienso verla en versión original, porque la unión del fuerte acento sueco y la escasa capacidad interpretativa de Lundgren en una película cómica con  bastantes diálogos como va a ser esta, promete ser épica.


Escrito por Albert Sanz, de BLOGCASPA.

lunes, 11 de enero de 2016

SLY SE HACE CON EL GLOBO DE ORO

En SLYMACHINE no podemos estar más orgullosos y contentos, Sly se ha hecho con el globo de oro por su papel en “Creed”. Stallone recogió el premio en medio de una gran ovación por parte de sus compañeros de profesión, algunos de los cuales no tuvieron reparos en levantarse para mostrar el respeto que merece un actor de la talla de Sly.


En un primer momento, poco o nada se esperaba de “Creed”, un spin-off que muchos se atrevían a definir prematuramente como un desesperado intento, por parte de Stallone, de provechar la merecida fama que el personaje de Rocky ha cosechado durante casi cuarenta años.  Hoy, algunas criticas vertidas sobre el film, señalan a “Creed” como la sorpresa cinematográfica de este recien estrenado 2016. Lo que pocos podían imaginar es que además, Stallone sería premiado como actor de reparto por su interpretación en esta película.

Los que hacemos este blog, siempre hemos pensado que Stallone ha dado siempre lo mejor de sí cuando ha encarnado al que es, en palabras del propio actor, su “amigo imaginario”. Fue el personaje de Rocky el que proporcionó una carrera a un actor que lo tenía todo en contra para triunfar en una industria conquistada por tíos guapos y carismáticos, de la talla de Steve McQueen o Paul Newman. Stallone, conocedor de sus muchas carencias interpretativas, supo dibujar una carrera ajustada a su medida, siguiendo un principio propio del mayor de los emprendedores que dice que si nadie te contrata te inventes tú tu propio trabajo.

Tanto Sly, como sus fans, hemos recibido siempre la burla de aquellos que se jactan de consumir cine “de calidad” y que han calificado a Sly como poco menos que un actor con una mente relajada y mucho músculo. Hoy es el día en que esas cultivadas bocas deben cerrarse y reconocer el triunfo de un actor que, como su personaje Rocky, siempre se ha levantado después de haber caído. Hemos tenido que esperar casi cuarenta años para ver premiada toda una carrera llena de éxitos en taquilla que fueron carnaza para los buitres de la crítica. No nos importa, el tiempo siempre se encarga de poner a todos en su lugar y hoy nuestro actor fetiche está donde le corresponde; en un otoño de su vida plagado de éxito y respeto.

Ahora solo nos queda esperar a las nominaciones de los Oscar 2016, donde quizá Sly vuelva a sorprendernos.



viernes, 13 de noviembre de 2015

STALLONE, CEREBRO Y CUERPO


Podríamos decir que Stallone, a sus 69 años, se encuentra ya en la tercera edad. Podríamos asegurar que es sólo un nostálgico abuelo musculoso que sólo intenta revivir los éxitos de un glorioso pasado a base de fuerza bruta y muy poco cerebro. Podríamos aseverar todo esto sin pestañear porque es lo que piensa la mayoría de personas que se autodefinen como consumidoras de cine de calidad. Pero esto es SLYMACHINE y no pensamos como la mayoría.

Stallone siempre se ha quejado de que el público le ha estigmatizado de por vida. Parece que sus bíceps nunca han podido cargar con el peso de un encastillamiento eterno. Para muchos, Stallone es todo un símbolo de fuerza bruta y mente vacía. Sólo unos cuantos elegidos (o freakys) hemos sabido ver la inteligencia y perseverancia de un actor, que es también director y guionista, que escribe guiones sensibles cuando lo quiere y éxitos comerciales en pocos días.  Alguien que tuvo el coraje suficiente para salirse con la suya cuando triunfó con Rocky (1976), cuando no era mas que un auténtico desconocido. Stallone ha escrito más de veinte películas, alguna de ellas con guiones más que respetados por la crítica, tratando siempre de imprimir una honestidad un tanto inusual en la industria de Hollywood.

Sabemos que mañana será recordado por dos personajes; Rocky y Rambo y que los dos tienen muchos puntos en común con el actor. Si bien Rambo no es un personaje creado por Stallone, sí fue alterado considerablemente a petición del actor. En la novela original, John Rambo era un sanguinario personaje que mataba sin piedad, sólo para poder aplacar el dolor de sus recuerdos de guerra. Sly edulcoró el personaje para que éste pudiera empatizar con un agradecido público que fue capaz de entender el carácter agresivo de un ex combatiente de Vietnam.

No es la primera vez que lo comentamos en este blog, lo único que reprochamos a nuestro ídolo es el no haber coqueteado con el drama cuando aún gozaba de una carrera que no hacía más que subir. Ese miedo a un cambio de registro es el que le empujó a enrolarse en proyectos poco afortunados, con un tipo de personaje que parecía repetir en todas sus películas y que no hicieron mas que acentuar el prototipo de macho musculoso sin cerebro. Gracias a ello ha sido “premiado” con no pocas nominaciones a los premios Razzie. Sólo rompió ese miedo en “Copland” (1997), un cambio de registro que le valió al menos el respeto de cierto sector de la crítica. Hoy, Stallone confiesa no tener la intención de enrolarse en proyectos de este tipo ya que asegura que dio su mejor interpretación dramática en “Rocky Balboa” (2006) y que intentar repetir ese éxito parecería un intento desesperado por ser reconocido como un actor serio.


A las puertas de los setenta, Sly ya no siente que deba demostrar nada. Es conocedor de la etiqueta con la que deberá cargar el resto de su vida, que le condena a ser considerado como uno de los peores actores del siglo para unos y todo un referente para otros. Es un tipo grande que saca pecho por la carrera que ha conseguido y presume de haber sabido reinventarse pasados los sesenta, cuando ya nadie esperaba nada de él. Hoy, su paralizada cara envejecida puede ser el ejemplo del que no ha sabido ser un actor de respeto pero su aún musculado cuerpo es el símbolo del que lo ha ganado todo. Perdedor y ganador a partes iguales, ese es Sly.

jueves, 22 de octubre de 2015

CREED: ¿EN QUÉ QUEDAMOS, ES UN SPIN-OFF O ES ROCKY VII?



Ya se va acercando la fecha para realizar una nueva visita a los cines, y no, no estoy hablando de “Star Wars Episodio VII: El despertar de la Fuerza. No. Aquí sólo hablamos de auténticos héroes como Stallone y Schwarzenegger y no de jedis que no saben hacer nada sin una espadita de colores.


El próximo 25 de noviembre en USA se estrena “Creed”, el spin-off de la saga “Rocky”.
Dirigido por una joven promesa como es Ryan Coogler —“Fruitvale Station”—  y coguionizado por él mismo y el debutante en el mundo de los guiones Aaron Covington (sus credenciales en la IMDB no apuntan al optimismo, ya que la mayor parte de sus trabajos en Hollywood han sido como técnico de sonido), “Creed” nos explicará la historia de Adonis Creed, el hijo pequeño Apollo Creed, quien querrá convertirse en un gran boxeador, y para eso pedirá ayuda al más grande de todos: Rocky Balboa.

Hasta ahí lo que se sabe y de lo que ya se ha hablado en este blog. Pero acaba de estrenarse el nuevo tráiler en castellano y de esto hay que hablar. Y más concretamente de decisiones empresariales.

Cualquier empresa está en todo su derecho de vender un producto de la manera que considera oportuna; y si bien vaticino un casi fracaso en España al estrenarse en USA el 25 de noviembre y tener que esperar a que Warner Brothers Spain la distribuya en ¡febrero de 2.016! (o eso o mienten todas las fuentes consultadas), tampoco quiero hablar de ese tema. Lo más inquietante es la orientación que le han querido dar al tráiler.
Hasta ahora teníamos claro eso del spin-off: traumática infancia del hijo de Apollo sin una figura paterna, problemas en la adolescencia, ganas de salir del pozo practicando boxeo, la presión añadida por ser hijo de quien es para acabar siendo pupilo de la leyenda más grande de la historia y, además, quien retiró a hostias de los cuadriláteros a su propio padre, etc. 

O sea, que Rocky Balboa iba a hacer de mentor/padre adoptivo, pero siempre en un muy segundo plano. Todo el foco de atención iba a estar puesto en Adonis Creed. Y aunque al ver en el tráiler original a Rocky, el restaurante de “Rocky Balboa” e incluso fugazmente a Tony Duke —el entrenador de Apollo y de Rocky (joder, de este sí que tenían que hacer un spin-off)— queríamos creer que Rocky Balboa iba a estar mucho más presente, por parte de Warner Brothers USA se insistía siempre en lo mismo: esto es un spin-off, amplía el universo de Rocky Balboa pero no es “Rocky VII”.

Pues resulta que la filial española de WB ha decidido aplicar su criterio empresarial, consistente en no estar muy seguros de la recepción del público y centrar más la atención en el personaje de Sylvester Stallone por si acaso. Así pues, Rocky Balboa aparece mucho más y no como mero secundario, SE NOS SPOILEA de mala manera al darnos a conocer algo de su futuro y la película ha sido renombrada como CREED: LA LEYENDA DE ROCKY”.

De hecho, parece que nos encontremos ante una nueva versión de la injustamente infravalorada “Rocky V”. En ésta, tras la dura victoria de Rocky ante Drago, el púgil se retira y toma como pupilo a Tommy Gunn, una joven bestia con grandes cualidades a la que debe pulir. El pupilo le saldrá rana y le abandonará. Aquí no ocurre eso, pero es notable el parecido de ambos planteamientos. Y aunque todo apunta a que Adonis Creed tendrá algo más de protagonismo, Rocky Balboa no estará muy por debajo, siendo coprotagonista y no un personaje secundario. Es más o menos lo que habría pasado si en “Rocky V” le hubiesen dedicado más escenas a Tommy Gunn.

Así que la cuestión es: ¿Estamos ante un spin-off de la saga o una séptima entrega? ¿Nos tendremos que cagar en todo al ver que nos están vendiendo una “Rocky VII” para luego comprobar que es un spin-off y Balboa no sale lo que ansiamos? ¿O nos llevaremos una sorpresa al ver que sí, que estamos ante “Rocky VII”?

Y vosotr@s, ¿qué opináis? Juzgad por vosotros mism@s. Aquí os dejo el primer tráiler seguido del nuevo, y podréis ver la diferencia de planteamiento. Eso sí, importante spoiler en el nuevo tráiler. Estáis avisados.





PD: (A los tiquismiquis como yo.) Sí, ya lo sé. No podría llamarse “Rocky VII” puesto que la sexta parte se llamó “Rocky Balboa”. Por lo tanto no existe “Rocky VI”. Pero creo que ya me entendéis lo que quiero decir cuando menciono a “Rocky VII”. Además, existe “Rambo III” sin existir “Rambo II”, así que no seáis tan puñeteros.

Escrito por Albert Sanz, de http://blogcaspa.blogspot.com.es/


jueves, 10 de septiembre de 2015

JAMES BOND EMULA A "LOS MERCENARIOS"


Confieso que no soy un gran fan de las pelis de James Bond, pero admito que algo de curiosidad ha despertado en mí la noticia de un proyecto que tiene la intención de reunir a todos los actores que encarnaron al agente 007, antes del Daniel Craig.


Cuando Stallone anunció en 2008 su intención de rodar una película que reuniera a las viejas glorias del cine de acción se sucedieron reacciones de todo tipo. “¿Dónde van esos viejos haciendo películas de puñetazos y tiros?”, se preguntaba más de uno. Otros, por el contrario, arropamos con cariño a la noticia. Después de tres películas y un buen resultado en taquilla (global, que no de la última entrega), Hollywood ha querido aprovechar la fórmula inventada por Sly. Rizando el rizo, apareció la propuesta de reunir en una sola película a todos los actores protagonistas de James Bond.

El pasado verano, Rogger Moore asombró a la prensa anunciando que un grupo de productores se había puesto en contacto con él y con el resto de protagonistas. El mayor impedimento con que cuenta esta aventura es el hecho de que Sean Connery, retirado del cine hace ya doce años, se negó rotundamente a volver a relacionarse con el personaje de Ian Fleming. Sin el primer James Bond cinematográfico, parece impensable llevar a cabo una película que además tiene la intención de convertirse en trilogía.

Lo más sorprendente es que esta nueva saga se haya planteado como una trilogía, teniendo en cuenta que Rogger Moore cuenta ya con 87 años y Sean Connery con 85. Con estas edades es inevitable preguntarse cómo se rodarían las tres películas. La lógica dice que deberían rodarse al estilo “El Señor de los Anillos”, es decir, rodar los tres films de forma simultánea. Pero dudo mucho que cualquier productor invierta el dinero y el tiempo que supone rodar tres películas, además desconociendo el resultado en taquilla de la primera entrega. Eso sin contar que para los ancianos actores, someterse a ese ritmo de trabajo podría suponer un pasaporte a otra vida.

James Bond parece ser una franquicia inagotable, 27 películas dan fe de ello. Pero un proyecto tan arriesgado como este se intuye imposible. Los fans de Bond no son partidarios de ver demasiado alterado el personaje, encarnado ahora por Daniel Craig, quien por cierto fue blanco de infinidad de críticas cuando en 2006 protagonizó “Casino Royale”. Craig, que este mismo año estrenará su cuarta película como 007 con “Spectre”, representó a un Bond más vulnerable, más humano, algo que no fue del agrado de los seguidores de la franquicia, acostumbrados a un Bond más clásico, capaz de pelear sin sangrar y de hacer el amor sin sudar.

Así que ver ahora a un grupo de ancianos, que en su día fueron jóvenes espías a la orden de su majestad, no parece una idea que termine por ser un negocio rentable para la industria americana. Es lógico pensar que todo este ruido termine siendo uno de tantos proyectos condenado a caer en la papelera de algún despacho de alguna gran productora de Hollywood.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

FREDDY KRUEGER SE HA QUEDADO HUÉRFANO







Nuestro querido Freddy Krueger perdió el pasado domingo a su padre y creador Wes Craven. 


Con 76 años, un cáncer cerebral nos ha robado a uno de los maestros del cine de terror, un director y guionista que siempre será recordado por “Pesadilla en Elm Street” (1984). Allí nació ese gamberro de apellido Krueger, un tipo con la cara chamuscada que se colaba en los sueños para zamparse a adolescentes que debían pagar por los pecados de sus padres.

Desde sus inicios, Craven supo combinar terror y humor como nadie. La primera  muestra de ello fue su tercera película como director “Las Colinas tienen ojos” (1977), un film que se convertiría en todo un clásico del género. “Las Colinas tienen ojos” era capaz de hacer reír al público en secuencias en las que debería estremecerse. Sabedor de esta mágica combinación, repitió la fórmula años después en su icónica “Pesadilla en Elm Street”.

En “Pesadilla”, Craven reinventó el género de terror. Basándose en una historia real acerca de una noticia que leyó sobre un chico que murió en circunstancias extrañas mientras dormía. Al parecer, el niño llevaba días sin querer dormir, asegurando a sus padres que si lo hacía “algo” lo iba a matar. A esa historia, Craven le sumó el personaje de Freddy, también basado en un terrorífico hombre que Wes vio cuando era niño. El personaje resultó de la mezcla de esas dos experiencias, dando resultado a un asesino que se situaba fuera de una realidad física para asesinar a adolescentes. Lo que iba a ser una única película acabó convirtiéndose en una saga de hasta nueve películas, dos de ellas dirigidas por Craven, además de un spin-off del personaje “manos tijeras” en “Freddy vs Jason” (2003), una curiosidad fílmica que reunía a Krueger con Jason Voorhees, el mítico e implacable asesino de “Viernes 13”.

Craven coqueteó con proyectos dramáticos como “Música del corazón”, que le valió a Meryl Streep una nominación más a los premios Oscar. A pesar de ello, Wes volvió a saborear el éxito en el terreno que mejor controlaba, creando una nueva serie de películas de miedo de nombre “Scream” (1996). La película resucitó el género de terror, que tan olvidado estaba en esa década, consiguiendo que los gritos volvieran a las salas de cine en tres ocasiones más. Esta tetralogía llegó a convertirse en una serie para la MTV.

A sus treinta y seis años, Freddy se ha quedado huérfano y triste, su Dr. Frankestein ha muerto y ya no sabe qué será de él. Esperemos que su jersey rojo y verde vuelva a brillar en pantalla o en nuestros sueños… ¡o mejor que no!


Descanse en paz Sr. Craven.



miércoles, 19 de agosto de 2015

REACH ME



    Todo actor con una larga filmografía tiene algunos títulos que son casi desconocidos, bien por ser muy antiguos, haber tenido poca distribución, poco éxito o mil factores más. Respecto a nuestro héroe Sylvester Stallone, no muchos recordarán su cameo en “Bananas” de Woody Allen, la comedia musical “Rhinestone” o el entrañable mojonazo “La carrera de la muerte del año 2.000”. Sin embargo, hay un título moderno que permanece oculto para el aficionado medio (que no sois vosotros, lectores de SlyMachine): se trata de “Reach me”, un film de 2.014 que tiene todos los puntos para acabar siendo la película más desconocida de Stallone.  

   Por norma general, me suelen gustar las películas corales: ese invento de Hollywood en el que se juntan catorce mil actores de primera división interpretando a catorce mil personajes con catorce mil historias cruzadas. Tras la inversión exagerada por parte del estudio, al final vienen (casi siempre) los réditos en forma de buenas críticas y éxito en taquilla. 
Además, son películas que sirven para ver a actores conocidos en papeles más cortos de la habitual pero muy diferentes a lo que solemos ver. La entretenida saga “Ocean’s Eleven”, “Boogie nights” o “Magnolia” serían buenos ejemplos. 
    El amigo y jefe del lugar, Carlos, ya comentó en esta anterior entrada (http://slymachine.blogspot.com.es/2014/07/bad-news-reach-me-official-trailer-2014.html) la noticia de que tito Sly abandonaba el cine de acción por el drama, comenzando con la película “Reach me”. Teniendo en cuenta que se halla en estos momentos en la preproducción de “Los mercenarios IV” y que los rumores de una quinta entrega de la saga del tranquilo y afable personaje John Rambo son constantes, está bien claro que de abandonar el cine de acción nada de nada; pero no es menos cierto que “Reach me” es un drama y en él, Sly no golpea ni una sola vez (aunque tiene una mala hostia que da miedo).

    “Reach me” es una especie de oasis en la filmografía del actor. Se trata de una película independiente, lo cual no implica que carezca de presupuesto, ya que aunque no aparezca ningún Al Pacino o ninguna Glenn Close, y el elenco sea del tipo televisivo o cinematográfico venido a menos, el gran número de actores implica un buen presupuesto. Así que, si se le ha puesto la etiqueta de independiente es porque ningún estudio grande está de por medio. En Estados Unidos tuvo una buena distribución en salas pero al no gozar de un soporte publicitario grande (ahí es donde se nota la diferencia entre un estudio modesto y una major) tampoco fue un éxito. La crítica no ha sido muy entusiasta con la cinta y de hecho, en la Biblia IMDB tiene una puntuación de 4.9. Y para colmo en España sigue inédita incluso en DVD, lo cual hace que muchos fans no la conozcan. Aunque para eso estamos.

    Dirige y guioniza John Herzfeld, cuya trayectoria es más bien televisiva, En uno de sus saltos al cine se encargó de la muy interesante e infravalorada “15 minutos”, con Robert de Niro como protagonista. También se encargó en el 84 de la comedia cursi “Tal para cual”, que sirvió de segundo lucimiento para la pareja de moda Travolta/Newton-John. Pero no podemos olvidar que también fue actor, e interpretó el papel del sicario Cho en la magistral “Cobra: el brazo fuerte de la ley”, uno de los mayores éxitos de nuestro ídolo Stallone. Entre ambos se fraguó una buena relación, y el actor reconvertido a director siempre quiso tenerlo en alguno de sus proyectos. De hecho, Stallone iba a ser el protagonista de “15 minutos”, pero una asociación de última hora entre estudios y un incremento en el presupuesto, permitieron que se incorporase un actor de más valía dramática como fue Robert de Niro.  

John Herzfeld (conduciendo) en "Cobra"
    La trama de la película es bien simple: “Reach me” es el libro de autoayuda más exitoso de todos los tiempos y las redes sociales arden comentando frases del libro (como los memes de Paulo Coelho). Se desconoce quién es el autor; el único que lo conoce es su editor, el cual se ha vuelto millonario y afirma que su representado no quiere saber nada de la fama; es más, por voluntad propia, rehúsa cobrar la inmensa fortuna que le corresponde por las ventas. 

    Ya os imagináis que tarde o temprano se acabará conociendo su identidad, y como buena película coral, las historias de todos los personajes acabarán confluyendo en torno al misterioso escritor.
    Adjunto la siguiente lista de personajes clave, pero emparejados, para no liaros en exceso.

COLETTE y EVE
Colette —Kyra Sedgwick (“Phenomenon”, “Homicidio en primer grado”, etc.)— es una madre que acaba de salir de la cárcel. Poco antes de ser liberada, ve un reportaje en televisión sobre el libro de marras y tiene una visión: el misterioso escritor necesita su ayuda.
Eve —Elizabeth Henstridge (“Agentes de S.H.I.E.L.D.”)— es su hija pizpireta y repelente, y que tiene que lidiar con ser la adulta en la relación madre-hija.

WOLFIE y PADRE PAUL
Thomas Jane, un poli que atrae a la muerte
Wolfie —Thomas Jane (“The punisher”, “El cazador de sueños”, etc.)— es un violento policía con el mayor récord de muertes en el cuerpo. Es más, a veces sus propios compañeros le ayudan a tapar las muertes para evitar su expulsión. En el fondo es un buen tipo que no quiere matar, pero es un imán para atraer las situaciones más jodidas y peligrosas.
El padre Paul —Danny Aiello (“Érase una vez en América”, “Haz lo que debas”, “La rosa púrpura de El Cairo”, etc.)—, por su parte, es el párroco del barrio en el que vive Wolfie, y sufre el acoso de éste ya que cada vez que mata a alguien, siente la imperiosa necesidad de confesarse. Y el padre ya no sabe de qué manera mandar a la mierda al policía puesto que no hay “Padrenuestros” ni “Ave Marias” con el que obtener el perdón divino.
  

TOMMY, DENISE y FRANK
Tommy — Christoph M. Ohrt (“Alerta cobra”)— es un mediocre director de cine que ha pedido dinero al mafioso Frank —Tom Sizemore (“El fin de los días”, “Paparazzi”, “Black Hawk derribado”, etc.)— para financiar su próxima película. El problema es que se ha fundido el dinero en operaciones estéticas para su novia Denise —Rebekah Chaney (“Wasteland”, “Bobby Z”, etc.)—, la que iba a ser protagonista de la película.

ROGER y GERALD
Roger —Kevin Connolly (“El diario de Noa”, “John Q”, etc.)— es un joven periodista que se muere por ascender en el periódico en el que trabaja. Gerald (NUESTRO DIOS STALLONE) es el director y un pedazo de hijo de puta que dirige con mano de hierro a sus subordinados. Aprovechando un chivatazo que sitúa al autor de “Reach me” en una determinada ciudad, obligará al chaval a hacer un imposible periodismo de investigación.

TEDDY, KATE y WILSON
Tom Berenguer, un escritor en la sombra
Teddy —Tom Berenger (“Orígen”, “Platoon”, “D-Tox (Ojo asesino)”, etc.)— es el misterioso escritor, una antigua estrella del fútbol americano que vive poco menos que en la indigencia. Su hija Kate —Lauren Cohan (“The walking dead”)— le ayuda en lo que puede y entre ella y Wilson —Terry Crews (saga “Los Mercenarios”)— intentan que dé el paso y salga a la luz pública.

    Como he comentado antes, las historias se cruzarán entre sí y se acabarán uniendo a la del escritor. Evidentemente no hablaré de esas combinaciones puesto que ya entraríamos en el terrorífico mundo de los spoilers.

    Tenemos muchos más personajes, pero no merece la pena mencionarlos por tratarse de personajes secundarios e incluso terciarios; aunque la gracia es que algunos están interpretados por actores célebres, como Danny “Machete” Trejo, o son conocidos del entorno de Stallone, como Kelsey Grammer —“Frasier”, “Cheers”, “Los mercenarios 3”, etc.—, su propio hermano Frank o su hija pequeña Scarlett.



    Como toda película coral, no todas las historias ni todos los personajes son igual de interesantes. La historia del mafioso y el director de cine es del todo prescindible, mientras que la del policía loco y el sacerdote —que se cruza con la de la madre y la hija—, es la más divertida. Y la historia del escritor, su hija y su editor la más emotiva.

    Siguiendo esa premisa, tampoco todos los actores están al mismo nivel. Tom Sizemore exhibe en todo momento la única expresión que conoce: la de malote que ya no impone; Elizabeth Henstridge mantiene el mismo aspecto de universitaria repelente que lleva en “Agentes de S.H.I.E.L.D.”; y Terry Crews se muestra divertido, sobreactuado y a punto de reventarle los pectorales igual que en la saga “Los mercenarios”, sólo que aquí no mata a nadie y viste de manera impecable.

En el otro bando, en el de las buenas actuaciones, destacaría a Danny Aiello, que no es que interprete un papel muy complejo, pero es un actor con un carisma y una presencia incuestionable; Tom Berenger, cuyo aspecto de sex symbol ha desaparecido para aflorar una especie de cosa amorfa y colorada, se muestra especialmente sensible y vulnerable, realizando una muy buena interpretación;
Lauren Cohan ya ha demostrado con creces su nivel como actriz dramática en “The walking dead” y aquí mantiene dicho nivel; y la gran sorpresa viene de parte de Thomas Jane, ya que viendo su interpretación en “The punisher” o teniendo en cuenta que es el principal candidato a protagonizar el eterno remake de “Los inmortales”, es difícil imaginárselo con una vis cómica tan acusada como muestra aquí.

    Y os estaréis preguntando por qué no hablo de Sly. Bueno, había que dejarlo para el final. Nuestro héroe sólo tiene tres escenas, pero nunca lo habréis visto tan hijo de perra, tan despreciable y tan despreciativo respecto al resto de la humanidad. Sin embargo, tiene tanto poder sobre el personaje del joven periodista Roger, que su presencia aun invisible, es constante en la película. Roger, por cierto, muy bien interpretado por Kevin Connolly, siempre tiene a su jefe en el pensamiento: el artículo/misión imposible que le ha encargado puede ser su pasaporte a la fama o una patada en el culo. Cuando además conozca al escritor, a esa especie de mesías capaz de sanar cualquier trauma menos los suyos propios, Roger empezará a plantearse si escribir sobre la verdad o escribir algo sensacionalista como quiere su jefe.

    En verdad, no sé si este es el giro hacia el drama que Stallone comentó en su momento. Es cierto que no pelea, ni dispara ni hace explotar nada, pero la violencia verbal de que hace gala su personaje y su presencia intimidante están más cerca de un villano de película de acción que no de un drama.

    Respecto a un posible futuro estreno en DVD o salas españolas, ruego, no, imploro a que el doblador habitual de Stallone no se haga cargo de este proyecto. A medida que Ricardo Solans se hace mayor, tiende a doblar a Stallone como un subnormal. Ahí está el terrorífico doblaje de “Rocky Balboa” sin ir más lejos. Teniendo en cuenta que Sly en todas las escenas de esta película está chillando, no imagino a Solans doblándolo con su estilo actual.
 
    En conclusión, “Reach me” no es ninguna maravilla, pero tampoco merece ese 4,9 que tiene en la IMDB. No admite la más mínima comparación con “Magnolia”, por ejemplo, pero es una película de estas que aún con su parte de drama, te hacen terminar de verla con una sonrisa de oreja a oreja. Y ver a nuestro ídolo en un registro tan diferente mola mucho.
    ¡Eso sí, exijo un spin-off con el personaje de Thomas Jane ya!

Escrito por Albert Sanz.



martes, 4 de agosto de 2015

SE SUBASTA LOS OBJETOS DE ROCKY Y RAMBO


Los fans de Sly estamos de enhorabuena. En pocos meses cualquiera de nosotros tendrá la oportunidad de hacerse con alguno de los objetos que aparecieron en las películas más emblemáticas de nuestro actor fetiche. Sólo espero que no hayáis gastado vuestra paga de verano y que dispongáis de un “pequeño” ahorro en el banco…


La casa de subastas Heritage Auctions Galleries anunció la fecha de la ansiada subasta que se celebrará en algún hotel de Los Ángeles, los próximos 14 y 15 de octubre han sido los días elegidos para vender, al mejor postor, los objetos que son símbolos de las películas de Stallone.

De la saga 'Rocky' se subastará, además de otros objetos, la Harley amarilla que Stallone usó en Rocky III (1982) y mostrada también en Rocky V (1990) así como el pantalón corto de boxeo de color amarillo (manchado de sangre), usado por Stallone en la primera pelea contra Clubber Lang (Mr. T) en Rocky III (1982).


De ‘Rambo’ se pondrá a la venta la chaqueta militar que el actor lucía en las primeras imágenes de ‘Acorralado’ (1982), así como el machete que apareció en la última película de la saga y que llevó por título ‘John Rambo’, en 2008.

La casa de subastas colgó en su web un vídeo en el que aparece el propio  Stallone, anunciando los objetos que se podrán adquirir y la historia de cada uno de ellos.

Parte de lo recaudado con la venta de estos objetos de coleccionista será donado a organizaciones benéficas militares. Así que ya sabéis, sacrificad vuestras vacaciones, ahorrad el dinero para el vuelo a Los Ángeles y pujad por conseguir las prendas de la época dorada de Sly. Por cierto, yo me pido la moto.

jueves, 30 de julio de 2015

CRÍTICA "TERMINATOR GÉNESIS"



Era yo un chaval de diez años cuando mi madre me explicó que había visto una película muy chula en el cine, el film contaba la historia de un robot del futuro que viajaba en el tiempo para matar a una mujer de nuestro presente. Sin haberla visto, y con el referente de lo que me explicó la mujer que dio la vida, fantaseé varios días con aterradoras  criaturas mecánicas que, con aspecto humano, venían para aniquilar a la raza humana. De repente, me entró prisa por saber cuantos años debería esperar hasta que pudiera verla. Poco podía imaginar en ese momento que, treinta años después, volvería a ver una nueva película de este personaje en la gran pantalla.


Antes de que sigas leyendo: ESTE ARTÍCULO CONTIENE MUCHO, PERO QUE MUCHO SPOILER.




La resurrección de una saga legendaria como Terminator siempre se convierte en un arma de doble filo. La parte buena es que siempre significa un reclamo para los muchos seguidores de las primeras películas, que acudimos con el ansia de volver a ver al icónico personaje que catapultó la carrera de Schwarzenegger. Lo malo es que los fans acostumbramos a depositar no pocas expectativas en este tipo de franquicias, más aún si vuelve a contar con la presencia de Arnold, que encabezó el reparto de las tres primeras películas (las dos primeras indispensables y la tercera totalmente prescindible): “Terminator” (1985), “Terminator 2”  (1991) y “Terminator 3” (2003).

Sin duda, el actor austriaco es el reclamo principal de “Terminator Génesis”, muy por encima de todos sus compañeros de reparto, incluida la ahora muy famosa “Reina de Dragones”, Emilia Clarke. Schwarzenegger interpreta esta vez a un nuevo Terminator que fue enviado al pasado para cuidar, desde su infancia, a una pequeña Sarah Connor . El antiguo Mister Olimpia, interpreta -de forma un tanto gamberra- a un Terminator con un rol mucho más “humano” que sus predecesores. El “Abuelo” (así se refiere a él Sarah Connor), es ahora un entrañable y enternecedor personaje, con una parte orgánica que ha envejecido con el paso del tiempo (una ingeniosa manera de justificar la presencia del actor, que ya cuenta con 68 años).

El "Abuelo" Terminator

El mayor reto al que se enfrentaba “Terminator Génesis”, era el de no defraudar demasiado y entretener lo suficiente a un público que debería volver pagar la entrada de las dos siguientes películas de esta, ya poco probable, trilogía. Esta presión es la que menos ha jugado a favor del film del director Alan Taylor, que se ve obligado a contemplar con pasmosa perplejidad, cómo el resultado en la taquilla USA no ha sido el previsto por la productora, que por ahora no ve con buenos ojos rodar las dos próximas entregas previstas de este reboot.

“Terminator Génesis” sienta sus cimientos en una ingeniosa revisión de la primera trilogía. La creación de una nueva línea temporal, que no es paralela a la “antigua”, sino que la sustituye por completo, es el mayor acierto del film. Lo peor es que una película, que es original en su concepción, acabe cayendo en la misma estructura argumental que sus predecesoras. El film cae en el recurso fácil de ser again  una carrera de dos humanos y un Terminator (bueno) por salvar el mundo, perseguidos por un malvado  Terminator o, como sucede esta vez, por un exterminador que es una mezcla de ser humano y acero líquido. Además con el cuerpo robado de un John Connor adulto. Un ingenioso giro argumental que fue totalmente desvelado y machacado en el último trailer oficial (¡¡bravo!!).

El Terminator de 1985 no sabe la que le espera
Los fans de “Terminator” agradecemos el detalle de haber incluido guiños a la película de los ochenta. En este sentido, resulta particularmente entrañable el momento en que se recrea la escena de la llegada del cyborg Arnold de la primera “Terminator” (1985). Es la única vez que “Terminator Génesis” conecta temporalmente con “Terminator” (1985), pero son unos minutos que se convierten en todo un clímax cinematográfico para aquel que sea un nostálgico del primer film.


El John Connor desterrado
 El proyecto cuenta con aciertos pero también con bastantes errores que, por otra parte, resultan ser casi inevitables. Cuando se juega con el espacio tiempo es difícil no escribir un guión con incongruencias, que un espectador atento sabe detectar y que influye enormemente en la valoración del que ha pagado demasiado por una entrada de cine y unas interminables palomitas. Los bucles y las dificultades argumentales de orden temporal producen una merma considerable de la trascendencia de acciones, que son parte de un destino que parece condenado a ser sólo “provisional”. “Podemos cambiar nuestro futuro”, es el mensaje final que esta nueva “Terminator” intenta transmitir a un desconcertado espectador, que no sabe cómo interpretar un final que envía al destierro de la saga al personaje de todo un John Connor. 


“Terminator Génesis” queda muy lejos de ser un digno relevo a la trilogía original pero es un producto ameno y algo melancólico, bastante más inteligente de lo que cabía esperar. Juguetón y divertido, se convierte en un entretenimiento que se reconoce  menor que sus predecesoras, pero que cumple con el objetivo de hacer pasar un buen rato, a la vez que acaricia con respeto a aquella “Terminator” que, en 1985, dejó con la boca abierta a un niño de diez años.