viernes, 8 de julio de 2016

STALLONE. 70 AÑOS Y MUCHA CUERDA




Nuestro Sly acaba de cumplir 70 primaveras y parece que su cuerda dura y dura... como aquel conejto del anuncio de pilas alcalinas. Incansable, imparable y muy reciclable. Así es Stallone, un tipo duro que hoy vive una segunda, tercera o quizá cuarta juventud, plagada de buenos momentos y un merecido reconocimiento. Por fin. Stallone, un tipo inquieto con múltiples inquietudes artísticas, polifacético e incansable: pintor, guionista, director, productor y actor. Una persona con la misión de expresar ya sea con un pincel, una pluma o una cámara

En una época donde triunfaban las caras de Paul Newman y Dustin Hoffman, el desfigurado rostro de Stallone consiguió hacerse un lugar en Hollywood. ¿Había nacido una estrella? Los cánones de belleza de ese momento paracían decir todo lo contrario, pero el actor diseñó su carrera como diseñaba sus entrenamientos. Constancia, esfuerzo y una disciplina a prueba de golpes son cualidades que destacan de un tipo que siempre se ha crecido ante la adversidad.

Los años le han convertido en un icono. Rocky con Stallone, Stallone con Rock. Personaje y actor, juntos, inseparables para siempre. Un tándem que es símbolo de superación, del triunfo del que está acostumbrado a perder. Representación del viejo y ya caduco “sueño americano”. Todo ello con permiso del Sr. Rambo, el segundo personaje por el que Sly siempre será identificado pero con la falta de carisma y empatía del púgil italoamericano. Dos iconos atemporales que han acompañado al actor a pesar del paso de los años y que se han convertido en dos símbolos de la cultura popular.

Sylvester Gardenzio Stallone cuenta ya 70 primaveras y lo celebra recogiendo los frutos del esfuerzo invertido en el pasado. Con el sabor de boca de un recien estrenado Globo de Oro y con cierto aroma de un Oscar que al final no fué para él. Atento y respetusoso con la prensa y los fans, un tipo con la cabeza en las nuebes y los piés en la tierra. Un símbolo de un cine de  acción que ya no volverá, desfasado en su concepción pero inmortal en sus valores. Siempre vamos a necesitar héroes, gente que se levanta cada vez que cae, como Balboa, como Stallone.